miércoles, 9 de mayo de 2007

Teaming: Una fórmula sencilla para ayudar

Si Muhammad Yunus el fundador del Banco Grameen implantó el sistema de microcréditos por el que obtubo el Premio Nobel de la Paz; Jil van Eyle, economista y asistente personal del entrenador del F.C. Barcelona Frank Rijkaard, está impulsando el concepto de microdonaciones. Bajo la denominación de Teaming este holandés ha ideado una nueva forma de colaboraración con causas solidarias.

La idea surgió al nacer su hija con hidrocefalia, lo que le motivó a buscar nuevas fórmulas de recaudación de dinero para las distintas organizaciones solidarias.

Teaming se resume en lograr que un grupo de gente (desde un equipo de trabajadores, a una familia numerosa) haga una microdonación mensual de por ejemplo 1 euro a descontar de la nómina. La empresa, con ese euro de cada uno, realiza una aportación a una ONG decidida entre todos los componentes del equipo, pudiendo si quiere, hacer una aportación a la causa a la que se apoye (remitiéndonos a conceptos de Responsabilidad Social Corporativa).

Hasta ahora se han unido a la causa los miembros del F.C. Barcelona, los trabajadores de la web de viajes Atrápalo o los componentes de otra causa innovadora, la de Abrazos Gratis. Barclaycard realiza acciones parecidas con sus trabajadores, pero igual Fernando, un día de éstos nos lo puede explicar mejor.

El padre de la idea ha publicado un libro en el que explica este concepto que ojalá de mucho que hablar.

3 comentarios:

davicius dijo...

Vaya, muy interesante..... aunque espero que los jugadores de la plantilla del Barça aporten algo más de un euro al mes ;-)

Fer dijo...

Sí es interesante, y sin menospreciarlo un ápice, ¿no debería ser una misión del estado cobrar estos "impuestos sociales" y redistribuir? ¿no es una manera de hacer "menos estado" y dejar hacer, "ya decidirá el individuo cómo, con quien y cuándo es solidario"?
Es algo que no he tenido muy claro nunca, y tal vez los que trabajáis más cerca del apoyo social podáis juzgar cual es la eficacia, transparencia y resultados por euro de ambas vías.

Yo preferiría una Red Pública tan tupida y densa como sea posible, financiada tanto como sea posible según un esquema redistributivo, es decir, altas rentas (incluidos los sueldos no-mileuristas como el mío, eh!), cuentas de beneficios, patrimonio, etc. O sea, redistribuir. El Servicio no tiene porqué darlo una agencia pública, se puede contratar, subvencionar, autogestionar, lo que sea, pero la fuente principal debe ser la que debe ser: impuestos directos.

Guillermo dijo...

Por euro no tengo ni idea del impacto Fer. Por un lado, la política pública en lo social creo que lo tiene muy en cuenta a la hora de crear un servicio y la forma de gestionarlo (cada vez más mediante gestión indirecta).
Por otro lado, hay asociaciones y causas muy noble que es difícil de ser subvencionadas por lo público: La de las enfermedades más inhabituales puede ser un ejemplo evidente o pequeñas asociaciones con proyectos limitados (colaborar con una escuela concreta en un país concreto de África, semillas para unos campos en Guatemala...). éstas tienen que buscarse la vida para llevar adelante sus proyectos porque por muy buen desarrollo técnico que tengan, son incapaces de competir a la hora de tener subvenciones con las grandes multinacionales de la solidaridad que cuentan con más medios técnicos, profesionales, humanos y económicos para ganar en cualquier varemación pública.

Si la decisión de invertir parte de un grupo pequeño pero con un interés en una determinada causa, es más fácil de que llegue dinero a esa causa concreta que vía dinero público